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4/07/2012 - Secretaría Ejecutiva

De la crítica a la proposición

Con una agenda conservadora culminó el viernes 22 de junio Río+20, la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, sin contemplar un capítulo de las mujeres.

Con el aval de ONU Mujeres, Estados Unidos y Brasil la resolución final sobre Desarrollo Sostenible negó la conquista femenina de decidir libremente sobre la maternidad y no se hizo una mención clara sobre sus derechos.

El Vaticano, Egipto y Siria encabezaron un bloque de países que promovieron que en la resolución final quedarán términos como “planificación familiar” y no derechos sexuales. También acompañaron esta postura los gobiernos de Chile, Honduras, Nicaragua, Rusia, República Dominicana y Costa Rica

Esto es un retroceso en términos históricos. La resolución final de Río+20 contrastó con lo alcanzado a favor de los derechos de la población femenina hace 20 años, durante la Cumbre de la Tierra de la ONU, celebrada también en Río de Janeiro. En aquel momento el movimiento de mujeres logró que en el documento final, conocido como Agenda 21, se incluyera un capítulo exclusivo para las mujeres.

Este contexto de claro retroceso, desde RedTraSex creemos, se debe replantear estrategias y autocríticas al interior de las organizaciones que trabajamos por los derechos de las mujeres. Esto habla de una necesaria apertura en los reclamos para un abordaje más amplio en las temáticas de las mujeres, con nuevas voces y perspectivas de trabajo.

En este sentido, desde la RedTraSex nos hemos sumado a la Campaña por una *Convención Interamericana de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos* cuyo objetivo general es que los gobiernos se comprometan mediante un convenio a aplicar normas que aseguren derechos sexuales y reproductivos.

De esta manera nuestra voz, la de las trabajadoras sexuales, estará presente en un espacio más dedicado a defender los derechos de las mujeres, articulando con otras miradas y trabajos regionales. Seguras de que es preciso colocar en el debate público la sexualidad y la reproducción como un asunto de derechos, eliminando mitos y prejuicios.

Con la convicción de que es preciso alertar sobre las violaciones a los derechos humanos en estas esferas, así como en relación a los posibles retrocesos institucionales, normativos y responder frente a ellos, es que aportaremos todo nuestro trabajo y experiencia a este espacio de construcción.