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1/12/2015 - Nicaragua

A 20 años de cárcel fue sentenciado el asesino de trabajadora sexual en Nicaragua

Asociación Girasoles, RedTraSex Nicaragua acompañó el proceso por el femicidio de la compañera trabajadora sexual asesinada en julio pasado. El juicio fue realizado casi dos meses después del hecho y la sentencia, leída casi 4 meses después.


Este 30 de noviembre fue leída la sentencia a José David Ortuño quien ultimó de nueve puñaladas a nuestra compañera Auxiliadora Peralta en julio de este año. El veredicto fue culpable de asesinato con alevosía y ensañamiento, basado en el artículo 140, inciso a y b del código penal nicaragüense. La pena dada por este delito fue de 20 años de prisión.

El victimario purgará su condena el centro penitenciario de la Ciudad de Estelí. Sabemos que con esta sentencia no lograremos el regreso a la vida de nuestra compañera pero es necesario castigar al culpable.

Como mujeres trabajadoras sexuales organizadas en Girasoles Nicaragua, adscrita a la Red de Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y el Caribe (RedTraSex) una vez más hacemos el llamado al Estado nicaragüense para que haya muestras claras del compromiso de protección a la vida de las personas. Es urgente la prevención de este flagelo llamado femicidio, no sólo a través de la penalización sino a través de la educación formal e informal.

Juntos y juntas debemos velar para que se prevenga la violencia hacia las mujeres. Pero el Estado debe declarar un asunto de salud pública este problema para que no haya más Auxiliadoras asesinadas.

Recientemente conmemoramos el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y como RedTraSex elevamos nuestra voz para denunciar la impunidad y la complicidad estatal en la violencia que se ejerce contra las trabajadoras sexuales en toda la región. Entre septiembre de 2013 y octubre de 2015 la RedTraSex registró más de 75 ejecuciones extrajudiciales de mujeres trabajadoras sexuales en la región. Y decimos “extrajudiciales” porque nunca llegan a juicio ni se castiga a los culpables: casi sin excepción, todos los crímenes continúan impunes.

Basta ya de abusos y violencia atroz, física, verbal y estructural por el hecho de ser mujeres. El Estado Nicaragüense debe poner más énfasis en la detención de estos hechos. La ratificación de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) no debe de ser papel mojado, ni las acciones meros requisitos de papel que se apolillan en los escritorios.