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30/11/2015 - Nicaragua

Unidas y optimistas reflexionamos para parar y prevenir la violencia por ser mujeres

Las trabajadoras sexuales de Girasoles recordamos por qué se conmemora el 25 de noviembre y reflexionamos en torno a que la violencia contra la mujer es consecuencia de la discriminación que sufrimos tanto en leyes como en la práctica.


Las mujeres trabajadoras sexuales de Girasoles, Nicaragua, con el interés de promover el debate en torno a la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, nos juntamos para reflexionar acerca de la violencia desde nuestra propia experiencia.

Nos reunimos para hablar de nuestro interés para ser libres de la violencia hacia las mujeres. Estamos unidas, queremos la regulación del trabajo sexual autónomo como una herramienta más para prevenir la violencia por ser mujeres.

Recordamos por qué se conmemora este día y reflexionamos en torno a que la violencia contra la mujer es consecuencia de la discriminación que sufrimos tanto en leyes como en la práctica. Sabemos que este problema afecta e impide el avance en muchas áreas, incluidas la erradicación de la pobreza, la lucha contra el VIH y la paz. Por eso es urgente detenerlo.

Naciones Unidas ha explicado que la violencia contra la mujer sigue siendo una pandemia global, pues hasta un 70% de las mujeres sufre violencia en su vida. Como trabajadoras sexuales organizadas nos interesa parar la violencia hacia nosotras. Para eso es necesario reconocerla y actuar.

En el cine foro hablamos de los tipos de violencia a los que nos enfrentamos como mujeres. Además identificamos desde dónde recibimos violencia pues no sólo somos violentadas por nuestras parejas.

Para cerrar nuestra actividad hablamos de cómo podemos prevenir la violencia hacia las mujeres y esperar una sociedad menos ultrajadora. Uno de los principales elementos identificamos es la educación a nuestros hijos, en la casa y en la escuela. Enseñar valores como el respeto y la generosidad nos garantizará disminuir y hasta erradicar la violencia hacia nosotras. Sabemos que hombres y mujeres somos iguales en derechos aunque muchas veces temerosas no denunciamos la violencia.

Seguiremos luchando “Por el respeto a las mujeres trabajadoras sexuales y el reconocimiento del trabajo sexual como un trabajo”.