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3/11/2015 - Nicaragua

Un estudio que apuesta al debate sobre el trabajo sexual en los feminismos

El estudio sobre el Trabajo Sexual y Feminismo en Nicaragua, en el que las protagonistas fuimos mujeres trabajadoras sexuales organizadas, apunta a que se abra la discusión política dentro del movimiento a nivel local.


“El trabajo sexual en Nicaragua, apuestas políticas y caminos compartidos con los feminismos locales” es el título de una tesis que hurga por primera vez entre la relación de feministas y trabajadoras sexuales organizadas en el país. Su autora es Bertha Massiel Sánchez. Valientemente quiso presentar el tema de fin de curso de su maestría sobre género para aportar al debate que se ha venido gestando alrededor del trabajo sexual como un trabajo.

Con el apoyo del Fondo Centroamericano de Mujeres se realizó una presentación de esta investigación. Como Girasoles Nicaragua estuvimos participando de dicha presentación junto a la Asociación Las Golondrinas, por ser parte de las protagonistas del estudio. Creemos importante que se aporte al debate para que entre mujeres estemos unidas y no divididas entre las buenas y las malas según el patriarcado.

Bertha Massiel presentó lo medular de su investigación y explicó que todas las muejeres hemos sentido la sombra del estigma de “puta” sobre nuestras espaldas. Esto implica la exclusión social, invalidación de nuestras capacidades como seres humanas o la categoría de mala mujer, por lo que dentro del sistema se justifica la violencia y discriminación hacia nuestro sector, argumentó.

Por eso para nosotras, llamarnos trabajadoras sexuales y no putas ni prostitutas es una cuestión política en nuestro proceso del reconocimiento de derechos que nos han sido negados. Finalmente somos todas trabajadoras sexuales en potencia, desde que nos educan para ser lindas, sonreír siempre, para complacer, nos educan a que nuestro valor intrínseco depende de nuestro lucimiento y capacitad de agradar e incluso para soportar las agresiones machistas y violaciones. Reivindicar el derecho a decidir lo hacemos por todas las mujeres. Queremos que no haya mujeres “buenas o malas”, sino mujeres seres humanas que buscan el reconocimiento de sus derechos. Es ahí un punto en común con el movimiento feminista.

La investigadora aspira, según cierra en su tesis, a que este estudio sea el inicio del debate en relación al trabajo sexual. Según ella no se podrá omitir por más tiempo, dentro del feminismo local, la existecia de mujeres con planteamientos políticos a favor de su reconocimiento como un trabajo. El trabajo sexual es hasta ahora el único tema pendiente en la agenda de discusión política del movimiento feminista en Nicaragua.