cabeza castellano
Versión para imprimir de este documento
Grabar en formato PDF
Guardar pdf
Enviar la referencia de este documento por email

10/09/2014 - Nicaragua

Vulnerabilidad, estigma y discriminación… Nuestra realidad y nuestras luchas

Boletín Político N° 1. Las y los invitamos a leer nuestros Boletines Políticos, en los cuales expresaremos nuestras opiniones sobre diferentes temáticas que nos influyen, afectan e interpelan como mujeres trabajadoras sexuales.

Leyendo en nuestro curso virtual sobre “¿Qué son los Grupos Vulnerables?” encontramos que la teoría nos dice que son aquellos grupos o comunidades que, por circunstancias de la pobreza, su origen étnico, el estado de salud, trabajo que realizan, género o discapacidad, se encuentran en una situación de mayor indefensión para hacer frente a los problemas que plantea la vida y no cuentan con los recursos necesarios para satisfacer sus necesidades básicas. La vulnerabilidad coloca a quien la padece en una situación de desventaja en el ejercicio pleno de sus derechos y libertades.
Estas definiciones nos traen a la memoria imágenes de nuestra realidad de alta vulnerabilidad social frente al VIH y al Sida…cuando las mujeres trabajadoras sexuales no somos ni siquiera parte de las estadísticas de personas registradas como positivas al VIH o fallecidas a causa del Sida, en Nicaragua. Las estadísticas de país, dicen que las mujeres fallecidas tenían la ocupación de “Ama de Casa”, porque es más fácil recibir solidaridad y amor si estás vinculada a un empleo que es fácilmente aceptado por la sociedad, siendo que cuando nos declaramos trabajadoras sexuales somos brutalmente discriminadas simplemente por nuestra identidad laboral.
Para nosotras, la vulnerabilidad se relaciona con factores como: la cultura patriarcal machista, doble moral y altamente discriminadora; nuestra baja capacidad de negociación de las prácticas sexuales seguras y del uso del condón, con nuestras parejas y nuestros clientes; la Violencia de género, que recibimos de los clientes y parejas; la pobreza en la que vivimos la gran mayoría de mujeres trabajadoras sexuales; el acceso limitado a servicios de salud de calidad; los bajos niveles de educación formal y el alto analfabetismo; y los servicios de salud insuficientes e inadecuados. Asimismo los insuficientes o inexistentes programas de prevención dirigidos a mujeres trabajadoras sexuales, son parte de esta realidad que nos vulnera frente al VIH y al sida.
Por otra parte, algunas agencias de cooperación dicen y hacen por nosotras, pero no financian ni apoyan, y condicionan políticas nacionales de salud pública con argumentos morales. Nos imponen la Identidad de prostitutas o mujeres en situación de prostitución. Mujeres que trabajan en la calle expuesta a múltiples vulnerabilidades, poco o nada entendida por otras mujeres, incluyendo muchas organizaciones de la sociedad civil y que se dicen son feministas.

Nos faltan muchos cambios para que tengamos una sociedad más justa, democrática e inclusiva, que respete los derechos humamos de todas y todos por igual… mientras tanto, es importante que sigamos conociendo más nuestros derechos, empoderarnos y pasar la voz a nuestras compañeras, para seguir en la lucha!