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10/09/2014 - Argentina

La criminalización del Trabajo Sexual no es la solución

Boletín Político N° 1. Las y los invitamos a leer nuestros Boletines Políticos, en los cuales expresaremos nuestras opiniones sobre diferentes temáticas que nos influyen, afectan e interpelan como mujeres trabajadoras sexuales.

Se puede decir que en Argentina el Trabajo Sexual Autónomo no es considerado un delito. A la vez, las mujeres que lo ejercemos carecemos de un marco regulatorio y derechos laborales. En ese sentido, en los últimos años en nuestro país se llevaron a cabo políticas prohibicionistas que han ido por el camino equivocado. En vez de combatir la trata de personas, terminaron precarizando nuestro trabajo.
La criminalización hacia el trabajo sexual no llegó sola, con ella llegó la imposibilidad de publicar nuestros servicios en los avisos clasificados, ya que existe un decreto presidencial que no nos lo permite, a su vez en siete (7) provincias y en decenas de municipios no podemos ofrecer nuestros servicios en cabarets, wiskerías, casas de cita y todo lugar privado que comercialice o promocione “actos de prostitución”. Así lo especifican los decretos provinciales y ordenanzas municipales que se han aprobado con el afán de combatir la Trata de Personas.
Si hablamos o si intentamos querer ejercer el Trabajo Sexual en la vía pública nos enfrentamos a que en 18 provincias y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires existen códigos de faltas y/o artículos contravencionales que criminalizan la oferta de servicios sexuales en ellos. Todas estas leyes vienen acompañadas de una clandestinidad hacia el ejercicio de nuestro trabajo, de persecución policial, de allanamientos compulsivos, de una estigmatización, y una clara vulneración a los derechos de nosotras las Trabajadoras Sexuales. Una dura batalla es a la cual nos enfrentamos y muchas veces resulta ser desigual. No solo por todos los prejuicios que aún existen hacia el trabajo que nosotras ejercemos, sino por la hipocresía y la doble moral sumados al desconocimiento y la ideología que se intenta imponer sobre el ejercicio del Trabajo Sexual. Muchas veces nos preguntamos: si el trabajo sexual en la Argentina no está prohibido ¿dónde lo podemos ejercer? Frente a la cantidad de leyes prohibicionistas que nos empujan a una mayor clandestinidad, precarizando nuestra actividad, vulnerando las condiciones del mismo ya que el Trabajo Sexual en sí no nos hace vulnerables, sino las condiciones y la falta de derechos en la cual lo tenemos que ejercer.

La criminalización no es la solución. Nosotras no fomentamos la trata de personas, ni la explotación laboral, por lo único que peleamos es porque se garanticen nuestros derechos al igual que el resto de las clases trabajadoras. Una dura batalla nos espera, pero no vamos a aceptar un retroceso en el reconocimiento de nuestros derechos. Por ello desde AMMAR seguimos impulsando de manera decidida nuestra propuesta de Ley para regular el Trabajo Sexual Autónomo en el país. Allí está la solución.