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29/05/2014 - Secretaría Ejecutiva

28 de mayo: Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer

Este 28 de mayo, en el Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer, las trabajadoras sexuales, exigimos una vez más la prestación de servicios de saludos que abarquen no sólo la salud corporal, estrictamente genital, sino un abordaje holístico que complemente salud psicológica, mental y corporal.

Queremos en este día presentarles a todas y todos los resultados de nuestro “Estudio sobre estigma y discriminación en los servicios de salud a las mujeres trabajadoras sexuales en América Latina y el Caribe” realizado en el año 2013, con el objetivo analizar la calidad de atención y la existencia o no de discriminación en los servicios de salud hacia nosotras, las Mujeres Trabajadoras Sexuales, en cada uno de los países donde ejecutamos el proyecto regional.
Compartimos con ustedes algunos resultados:

  • Argentina: En cuanto al estigma y las experiencias de discriminación en los servicios de salud por el hecho de ser trabajadoras sexuales, seis de cada diez encuestadas en Argentina tuvo dificultades para ir al hospital o servicio de salud porque los horarios se superponían con el trabajo (63,3%, mientras que el promedio regional es 36,5%)
  • Bolivia: En Bolivia más de la mitad siente hostilidad por parte del personal administrativo y también se vulnera su derecho a la confidencialidad; además de la obligación de realizarse un análisis porque es TS, lo cual podría estar relacionado a la obligatoriedad del carnet sanitario. Es, también, el país cuyas cifras de haber sufrido discriminación en los servicios de salud es la más alta por parte de las encuestadas.

  • Chile: Vale la pena subrayar, en relación al estigma y las experiencias de discriminación en los servicios de salud por el hecho de ser trabajadoras sexuales, que una de cada cuatro entrevistadas no quiso ir al hospital o servicio de salud para no tener que dar explicaciones sobre su actividad (24,6%) y/o sintió hostilidad por parte del personal administrativo del servicio de salud, por ser TS (24,6%).
  • Colombia: Observamos en Colombia que aún existe un porcentaje de 44% que se atiende lejos de donde realiza su actividad y 60% lejos de donde vive para que nadie se entere del trabajo que realiza. Lo cual indica que aún existe temor y posiblemente vergüenza de ser trabajadora sexual. Se identifica en Colombia, aún un 41% de trabajadoras sexuales encuestadas que han sufrido cierto tipo de discriminación.
  • Costa Rica: La presencia y la acción de las organizaciones, en especial las de trabajadoras sexuales, es otro punto a destacar en Costa Rica: ante una preocupación de salud un 46% de las encuestadas recurre a estas organizaciones y el 81% afirma haber obtenido los preservativos que usa en el trabajo sexual a través de dichas organizaciones.

  • Guatemala: En cuanto a las experiencias de estigma y discriminación en los servicios de salud de las trabajadoras sexuales encuestadas en Guatemala, a una cuarta parte le negaron la atención que necesitaba o solicitaba, por ser TS, y la derivaron a asistencia psicológica por ser TS.
  • República Dominicana: Las trabajadoras sexuales de Republica Dominicana presentan porcentajes comparativamente muy altos en cuanto al estigma y la discriminación en los servicios de salud por ser trabajadoras sexuales, teniendo en cuenta tanto los promedios regionales como los de la Subregión América Central y El Caribe: el 49,2% tuvo que cambiar de hospital o servicio de salud debido a la discriminación por ser TS (el promedio de la Subregión es 27,9%), al 49,2% le negaron la atención que necesitaba o solicitaba, por ser TS (el promedio de la Subregión es 21,1%), en el 57,4% de los casos el profesional de salud informó a otras personas que la paciente era TS (el promedio de la Subregión es 19,5%) y nueve de cada diez encuestadas las obligaron a hacerse un análisis porque eran TS (90,2%, siendo el promedio de la Subregión 33,3%).
  • Honduras: Casi la totalidad de las trabajadoras sexuales encuestadas en Honduras (96,9%) tiene como principal cobertura en salud el sistema público. La totalidad de ellas (100%) recurrió a un consultorio de salud al menos una vez en el último año. Una tercera parte de las encuestadas (30,8%) lo hizo porque fue víctima de golpes o de violencia y, a su vez, cuatro de cada diez mujeres encuestadas (41,5%) indicó haber sentido necesidad de pedir ayuda psicológica en el último año, dos cuestiones a tener en cuenta.

  • Peru: Similar a los otros países un poco menos de la mitad se atiende lejos de donde realiza su actividad y 64% se atiende lejos de donde vive para que nadie se entere del trabajo que realizan. Destaca en Perú que un poco menos de la mitad la obliguen a hacerse un análisis por ser trabajadora sexual, lo que puede estar relacionado con la obligatoriedad ejercida en el trabajo.
  • Panamá: Las trabajadoras sexuales encuestadas en Panamá presentan, en general, altos niveles de satisfacción con sus consultas médicas ginecológicas y de otras especialidades. En consonancia con este dato, las TS aquí encuestadas presentan promedios más bajos de experiencias de estigma y discriminación en los servicios de salud por el hecho ser trabajadoras sexuales, tomando como referencia a la sub-región América Central y El Caribe en su conjunto. Pese a esto, un dato llamativo es el bajo porcentaje que asistió a una consulta médica en el último año, específicamente por cuestiones relacionadas al VIH o al Sida: sólo una de cada diez encuestadas (11,3%, el porcentaje más bajo de toda la Región).
  • Paraguay: Si bien el 58,3% de las encuestadas tuvo dificultades para ir al hospital o servicio de salud porque los horarios se superponían con el trabajo y el 16,7% tuvo que cambiar de hospital o servicio de salud debido a la discriminación por ser TS, el resto de las experiencias de discriminación indagadas se presentan en menor medida que en los promedios regionales.

  • Nicaragua: En cuanto a las experiencias de estigma y discriminación en los servicios de salud, cuatro de cada diez encuestadas (41,2%) sintieron hostilidad por parte del personal administrativo del servicio de salud, por ser trabajadoras sexuales. Esta situación podría estar relacionada con el hecho de que una de cada cuatro encuestadas (24,6%) ha pasado más de un año sin hacerse una consulta ginecológica. En relación al VIH, una tercera parte de las encuestadas no recibió consejería pre-test ni post-test, siendo este procedimiento parte del protocolo de prevención en la mayoría de países.
  • Ecuador: En este país también más de la mitad se atiende lejos de donde realiza su actividad y lejos de donde vive para que nadie se entere del trabajo que realiza. Lo cual indica que aún existe temor y posiblemente vergüenza de ser trabajadora sexual. También a más de la mitad la obligaron a hacerse un análisis por ser TS, pudiendo estar esto relacionado con la obligatoriedad del carnet sanitario. A una tercera parte le recomendaron que abandonara el trabajo sexual, situación que vulnera el derecho de las trabajadoras sexuales a decidir sobre su trabajo.
  • El Salvador: Cuatro de cada diez encuestadas se vieron obligadas a cambiar de hospital o servicio de salud debido a la discriminación por ser TS (41,7%) o directamente no quisieron ir al hospital o servicio de salud para no tener que dar explicaciones sobre su actividad (43,3%).

Desprendiendo recomendaciones y resultados de estos informes, realizamos luego nuestra Guía de Buenas Prácticas en el personal del sistema de Salud “Ponte en nuestro zapatos”, también de acceso universal y gratuito..