29/07/2012 - Nicaragua

La directora de la Policía Nacional pidió perdón

Debido a maltratos que trabajadoras sexuales han recibido de algunos policías de Nicaragua, la Jefa máxima de esa fuerza ofreció disculpas y dijo sentir vergüenza por el accionar de sus colegas.

 Jefa máxima policial, Aminta Granera

"Quiero pedirles perdón en nombre de la Policía Nacional por el irrespeto y los vejámenes a que muchas de ustedes se han visto sometidas por algunos de nuestros compañeros policías", reconoció la Jefa policial Aminta Granera en un comunicado.

"Como mujer y como directora de la Policía Nacional me siento avergonzada de la actitud de algunos de estos compañeros", agregó Granera, que prometió cambiar la situación. "Puedo asegurarles que sus palabras, su sufrimientos, sus experiencias no van a quedar en el vacío, sus demandas de seguridad van a encontrar una respuesta", prometió Granera en un encuentro con trabajadoras sexuales. De hecho la primera comisionada ya dio instrucciones a las Comisarías de la Mujer, a dar seguimiento y respuesta a cada una de las peticiones planteadas por las mujeres trabajadoras sexuales.

María Elena Dávila, presidenta de la organización de trabajadoras sexuales Girasoles, miembro de RedTraSex, destacó que desde hace cinco años vienen haciendo esfuerzos para que se les vea como mujeres con derechos y no como un objeto al que pueden atropellar indiscriminadamente, incluso las autoridades. Sin ir más lejos en marzo pasado la referente e integrante de la RedTraSex declaró a *Acan-Efe* que en 12 meses al menos siete trabajadoras sexuales habían sido asesinadas y exigió a la sociedad respetar los derechos de las mujeres que ejercen el trabajo sexual.

En el año 2009, Girasoles firmó un acuerdo con la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, para acceder a un acompañamiento legal, situación de disminuyó los casos de agresiones. “Ese acuerdo nos ayudó para mejorar nuestra situación, pero todavía hay casos de violencia policial hacia las trabajadoras sexuales. Existen mujeres agredidas física y verbalmente, casos en que las compañeras querían hacer denuncias y no se las tomaban, mujeres trabajadoras sexuales chantajeadas por la policía, detenciones ilegales con falsos argumentos, asesinatos de compañeras asesinadas aún impunes”, relató María Elena.

La presidenta de Girasoles reconoció como positivas las declaraciones de la Jefa de Policía nicaragüense, aunque aclaró que como funcionaria pública y autoridad “es parte de su responsabilidad la protección de nuestros derechos por ser ciudadanas nicaragüenses. No nos están regalando nada”.

Por su parte, otra referente de la Red de Mujeres Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y el Caribe y presidenta de Las Golondrinas, Fanny Torres, expresó su satisfacción de que la Dirección de la Policía Nacional se comprometa en el respeto a los derechos de las trabajadoras sexuales, aunque aclaró que será un logro si efectivamente cumple con su palabra de dar atención a nuestras denuncias.

Tener una aliada más que apoye la labor de las trabajadoras sexuales de Nicaragua en la búsqueda del respeto que se merecen, es un avance en el tratamiento que históricamente recibieron por parte de la Policía Nacional. Como afirman desde Girasoles: “La situacion para nosotras ha cambiado y con este paso se va consolidando el trabajo que venimos haciendo desde hace años”.

A través del diálogo y la incidencia de las compañeras se ha logrado lo impensable: lograr el respeto de la policía y establecer un canal directo para las denuncias, que esperamos, sean cada vez menos.